EL BARRIO DE LAS INJURIAS

El barrio de las Injurias se encontraba entre el paseo de las Acacias y el de Yeserías, en una hondonada muy profunda en las cercanías de la hoy estación de Metro Pirámides, casi lindando con el río Manzanares y con el puente de Toledo. Los que allí malvivían, obreros y pobres de solemnidad, pagaban al casero un alquiler por sus miserables casuchas que se abonaba a diario. Parece que en 1906 el Ayuntamiento decidió demolerlo, pero no fue necesario porque en septiembre de ese mismo año una lluvia torrencial lo inundó todo, destruyendo las pobres viviendas. Y aunque es muy probable que los atribulados vecinos volvieran a levantarlas, el ensanche de la ciudad hizo que nuevas y modernas construcciones se apoderasen de la zona. Pio Baroja tuvo a bien describirlo en su libro Mala Hierba: "El barrio de las Injurias se despoblaba, iban saliendo sus habitantes hacia Madrid…Era gente astrosa: algunos, traperos; otros, mendigos; otros, muertos de hambre; casi todos de facha repulsiva. Era una basura humana, envuelta en guiñapos, entumecida por el frío y la humedad, la que vomitaba aquel barrio infecto. Era la herpe, la lacra, el color amarillo de la terciana, el párpado retraído, todos los estigmas de la enfermedad y la miseria"
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